Cristo Eucaristía, Luz de la niñez y de la juventud

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viernes, 20 de junio de 2014

Corpus Christi para Niños


(Ciclo A – 2014)
         Hoy en la Iglesia celebramos una de las fiestas más hermosas de todas las fiestas hermosas de la Iglesia, una fiesta que se llama en latín: “Corpus Christi” y que quiere decir: “Cuerpo de Cristo”. Es la fiesta más hermosa de todas porque se sale en procesión con la Eucaristía y la Eucaristía, aunque uno cuando la ve parece solamente un poco de pan blanco, no es lo que parece, sino que es el Cuerpo de Cristo, pero como Cristo está vivo, cuando decimos “el Cuerpo de Cristo”, no es solo el “Cuerpo de Cristo” lo que está en la Eucaristía, sino su Cuerpo, su Sangre, su Alma, su Divinidad, y su Amor, que late en su Sagrado Corazón, que está vivo y glorioso en la Eucaristía. En la fiesta de “Corpus Christi”, entonces, la Iglesia saca a la calle a su Rey, que es el “Rey de reyes y Señor de señores” del cual habla el Apocalipsis (cfr. 19, 16), Cristo Jesús, el cual, al fin de los tiempos, habrá de venir en un caballo blanco, con un manto rojo, empapado en su Sangre, a juzgar a las naciones, pero ahora, está como escondido detrás de algo que parece pan, pero no es pan, y es el mismo Rey de reyes y Señor de señores.
         En la fiesta de “Corpus Christi” la Iglesia saca en procesión a su Rey y Señor, Jesucristo, que ha vencido a la muerte, al demonio y al pecado en la cruz, porque después de morir, resucitó con su Cuerpo lleno de gloria, de luz y de vida divina, en el sepulcro, y con ese Cuerpo así glorioso, lleno de luz y de vida divina, está en la Eucaristía, solo que oculto a los ojos del cuerpo, pero visible a los ojos de la fe. La Iglesia, en la fiesta de “Corpus Christi” saca con orgullo en procesión a su Rey, en la custodia, para que todos lo adoren como a su Dios, su Rey y su Señor, porque Jesús en la Eucaristía es Dios Todopoderoso que ha vencido de una vez para siempre, con su sacrificio en cruz, a los enemigos de la humanidad y nos ha abierto las puertas del cielo, su Sagrado Corazón traspasado por la lanza.

         Por todo esto, la fiesta de “Corpus Christi” es la más hermosa de todas las fiestas hermosas de la Iglesia Católica, porque sale Jesús, el Rey de reyes y Señor de señores, a derramar su Amor por las calles, escondido y oculto detrás de lo que parece un poco de pan, pero no es pan, porque es Él en Persona, con su Cuerpo, su Sangre, su Alma, su Divinidad, su Amor Eterno.

sábado, 1 de junio de 2013

Corpus Christi para Niños

         ¿Qué quiere decir “Corpus Christi”? Quiere decir: “Cuerpo de Cristo”. Cuando la Iglesia festeja “Corpus Christi”, quiere decir que festeja “el Cuerpo de Cristo”. Para saber más de esta fiesta, nos tenemos que acordar que Jesús había dicho que Él se iba a la Casa de su Papá, en el cielo, para prepararnos una habitación a cada uno de nosotros –la Casa de su Papá es gigante, es una mansión hermosísima más grande que el cielo, por eso hay lugar para todos los hombres que quieran ir allí-, pero también les había dicho que, al mismo tiempo que se iba al cielo, se iba a quedar con nosotros “todos los días hasta el fin del mundo”.
         En esta fiesta, celebramos y festejamos esa promesa que hizo Jesús, porque Él la cumplió al quedarse en la Eucaristía, que es su Cuerpo. La Eucaristía es el Cuerpo de Cristo, es el “Corpus Christi”, y eso es lo que festejamos hoy en la Iglesia.
         A ver, repasemos lo que hizo Jesús: Él había prometido que se iba al cielo a prepararnos una habitación en la Casa de su Papá, pero al mismo tiempo, había prometido que se iba a quedar con nosotros “todos los días hasta el fin del mundo. ¿Cómo podía Jesús cumplir con esta promesa? ¿Cómo podía subir al cielo, pero al mismo tiempo, quedarse con nosotros, hasta que nosotros subamos al cielo?
         Para poder cumplir su promesa, Jesús inventó un “truco”: mientras subía al cielo con su Cuerpo con el que había muerto en la Cruz, pero ahora lleno de luz, resucitado, lleno de la gloria de Dios, al mismo tiempo, Él se quedaba escondido, con su mismo Cuerpo con el que había muerto en la Cruz, pero ahora lleno de luz, resucitado, lleno de la gloria de Dios, en la Eucaristía. O sea: mientras ascendía al cielo y se sentaba en su trono del cielo para ser adorado por los ángeles y santos, al mismo tiempo, se quedaba aquí en la tierra, en el sagrario, para ser adorado por nosotros. Mientras los ángeles y santos en el cielo adoran al Cuerpo de Cristo en los cielos, nosotros lo adoramos aquí en la tierra, en la Eucaristía. ¡Qué hermoso es Corpus Christi! ¡Es la fiesta del Cuerpo de Cristo, el Cuerpo de Jesús en la Eucaristía, que se queda con nosotros para darnos su Amor todos los días, hasta que vayamos al cielo, para seguir en el cielo amándolo para siempre!

         Pero hay algo más hermoso todavía en "Corpus Christi". En el Evangelio se nos dice que Jesús hace un milagro para dar de comer a toda la gente que lo había ido a escuchar, y para darle de comer, Jesús multiplica panes y peces; en la Misa, Jesús multiplica su Cuerpo y su Sangre en cada Eucaristía, para que nos alimentemos con su Cuerpo resucitado, lleno de la luz y del Amor de Dios. En cada Misa, Jesús nos alimenta con su Cuerpo, el "Corpus Christi", que está lleno del Amor de Dios.