Cristo Eucaristía, Luz de la niñez y de la juventud

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domingo, 16 de agosto de 2015

El Evangelio para Niños: Jesús en la Eucaristía es el Pan Vivo bajado del cielo


(Domingo XX – TO – CicloB - 2015)

         Cuando Jesús les dice a los judíos que Él es “el Pan Vivo bajado del cielo” y que “ese Pan que Él dará es su carne, para la vida del mundo”, y que “su carne es verdadera comida y su sangre verdadera bebida”, los judíos no pueden entender de qué está hablando Jesús. Dicen: “¿Cómo puede darnos a comer su carne y beber su sangre, si nosotros lo conocemos desde chiquito, y aquí en el pueblo son conocidos por nosotros su mamá y su papá?”.
         Dicen así porque no saben que Jesús está hablando de la Eucaristía, porque es en la Eucaristía en donde nosotros comemos su Carne resucitada y su Sangre glorificada.
         La Eucaristía es verdadera comida y verdadera bebida, porque es la Carne del Cordero de Dios y es la Sangre del Cordero de Dios, sólo que bajo apariencia de pan y de vino.
         Muchos pueden decir: pero si la Eucaristía es sólo un pedacito de pan, ¿cómo puede ser verdadera comida y verdadera bebida? Puede serlo, porque es la Carne del Cordero de Dios y es la Sangre del Cordero de Dios.

         ¿Es importante alimentarse de la Eucaristía? ¿Da lo mismo nutrirse de la Eucaristía a no hacerlo? Es importante alimentarse de la Eucaristía, y no da lo mismo nutrirse de la Eucaristía a no hacerlo: el que se alimenta de la Eucaristía, tiene la salvación de Dios y la vida de Dios; el que no se alimenta de la Eucaristía, no tiene ni la salvación de Dios ni su vida.

sábado, 8 de agosto de 2015

El Evangelio para Niños: Jesús en la Eucaristía es el Pan de Vida eterna



(Domingo XIX - TO - Ciclo B - 2015)

         En este Evangelio, Jesús nos dice que Él es el “Pan de Vida” y el “Pan vivo bajado del cielo”, pero los judíos, que lo conocían desde chiquito, no le creen. Los que vivían con Él en el pueblo, se preguntaban: “Si Jesús es el hijo de José, el carpintero, y de María, y si nosotros lo conocemos desde chiquito, ¿cómo puede decir que Él es “Pan de Vida y que ha bajado del cielo?". Los judíos decían esto porque no tenían la fe de la Iglesia, ni la luz del Espíritu Santo, por la cual nosotros sabemos y creemos que Jesús es el Pan de Vida y que ha bajado del cielo.
         Nosotros, como tenemos la fe de la Iglesia y la luz del Espíritu Santo, que nos hacen creer que Jesús es el Pan bajado del cielo, aunque no veamos con los ojos del cuerpo, sabemos que Jesús en la Eucaristía es el Pan de Vida, el Verdadero y Único Maná bajado del cielo. Nosotros sabemos, porque así lo hemos aprendido en el Catecismo, que aunque no veamos a Jesús con los ojos del cuerpo, sí lo podemos ver con los ojos de la fe, Presente, vivo y lleno de la luz y de la gloria de Dios, en la Eucaristía.
         Si pudiéramos ver con los ojos del cuerpo a Jesús en la Eucaristía, no podríamos levantar la vista, así como no podemos ver cara a cara al sol, porque la Eucaristía es Jesús, que brilla más que miles de millones de soles juntos, porque Él es Dios.
         Jesús en la Eucaristía es Pan, pero no un pan sin vida, como el pan de la mesa, el que comemos todos los días: en la Eucaristía, Jesús es un Pan Vivo, porque alimenta con la vida de Dios a quien lo consume con fe y con amor.

         Le pidamos a Nuestra Madre del cielo, la Virgen, que interceda por nosotros para que no solo nos interesa comer el pan de la mesa, sino ante todo, para que tengamos hambre –un hambre voraz, como cuando volvemos del colegio, o de jugar un partido de fútbol, o como cuando venimos de correr con nuestros amigos- del Pan de la Misa, la Eucaristía, que alimenta no el cuerpo, sino el alma, con el Amor de Dios. 
         Y le pidamos también a la Virgen, que después de alimentarnos con el Amor de Dios, que se nos da en el Pan Eucarístico, seamos capaces de dar algo, aunque sea muy poquito, a nuestros hermanos, de ese Amor de Dios que recibimos en cada Pan del cielo, la Hostia consagrada.