Cristo Eucaristía, Luz de la niñez y de la juventud

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jueves, 19 de octubre de 2017

Santo Rosario meditado para Niños: Misterios de Luz


         Primer Misterio de Luz: el Bautismo de Jesús en el Jordán. Jesús es Dios y por eso no tiene pecado; Él es el Cordero Inmaculado y la Fuente de la santidad. En el momento del bautismo, el cielo se abre, se oye la voz del Padre que lo proclama Hijo predilecto y el Espíritu desciende sobre Él. Cuando fuimos bautizados, se nos quitó la mancha del pecado original y el Espíritu de Dios nos convirtió en hijos adoptivos de Dios Padre. ¡Madre del cielo, ayúdame a dar gracias, todos los días, por haber sido adoptados como hijos de Dios y por tener como nuestro Hermano a tu Hijo Jesús!

Un Padre Nuestro, Diez Avemarías, Un Gloria.

         Segundo Misterio de Luz: las Bodas de Caná. Los esposos se habían quedado sin vino y aunque Jesús no quería hacer el milagro, finalmente terminó convirtiendo el agua en vino exquisito, gracias a la intervención de la Virgen María. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, pídele a Jesús que nuestros corazones sean como las tinajas de las Bodas de Caná, para que luego de ser repletas con el agua de vida, la gracia santificante, nuestros corazones reciban la Sangre del Cordero!

Un Padre Nuestro, Diez Avemarías, un Gloria.

         Tercer Misterio de Luz: la predicación del Reino y el llamado a la conversión. Jesús anuncia que el Reino de Dios está cerca y que para poder entrar en él, debemos convertir nuestros corazones, es decir, despegarlos de la tierra y elevarlos al Sol de justicia, Jesús Eucaristía. Lo que nuestros corazones necesitan es una conversión eucarística. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, haz que nuestros corazones se conviertan a tu Hijo Jesús, vivo y glorioso en la Eucaristía!

Un Padre Nuestro, Diez Avemarías, Un Gloria.

         Cuarto Misterio de Luz: la Transfiguración en el Monte Tabor. En el Monte Tabor, Jesús resplandece con la luz de la gloria eterna que le pertenece desde la eternidad, por ser Hijo de Dios. En el Calvario, se cubrirá, no con luz, sino con su propia Sangre, para lavar nuestros pecados y concedernos la gracia santificante. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, ayúdanos a que deseemos confesarnos con frecuencia, para vivir en gracia de Dios, evitar el pecado y recibir a Jesús glorioso en la Eucaristía!

Un Padre Nuestro, Diez Avemarías, Un Gloria.

         Quinto Misterio de Luz: la Institución de la Eucaristía. En la Última Cena, que es también la Primera Misa, Jesús nos deja su Cuerpo y su Sangre en la Eucaristía, para que al recibirlo por la comunión, nuestros corazones se llenen del Amor de Dios, el Espíritu Santo. Comulgar es recibir, junto con el Cuerpo y la Sangre de Jesús, al Amor de Dios, el Espíritu Santo. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, intercede para que cada día aumenten más nuestra fe y nuestro amor al Dios de la Eucaristía, tu Hijo Jesús!

Un Padre Nuestro, Diez Avemarías, Un Gloria.


martes, 1 de agosto de 2017

Santo Rosario meditado para Niños: Misterios Gozosos


         Primer Misterio de Gozo: la Anunciación del Ángel y la Encarnación del Hijo de Dios (Lc 1, 30-32, 38). El Arcángel Gabriel, enviado por Dios, le anuncia a María Santísima que ha sido elegida por Dios para ser la Madre de Dios Hijo encarnado. Cada vez que rezamos el Rosario, le recordamos a la Virgen el anuncio más hermoso que recibió en su vida: que conservando intacta su pureza, habría de ser la Madre de Dios, porque iba a engendrar a Dios Hijo por el poder del Espíritu Santo.

Segundo Misterio de Gozo: la Visitación de María Santísima a su prima Santa Isabel (Lc 1, 39-43). Estando encinta de Jesús, la Virgen emprende un largo viaje para ayudar a su prima Santa Isabel, quien también ha concebido por gracia de Dios, en su vejez. Con la Visita de María, Isabel se llena del Espíritu Santo y llama a la Virgen “Madre de Dios”, mientras que Juan Bautista, “salta de alegría” en el seno de Isabel, al escuchar el saludo de la Virgen. Y esto sucede porque cuando llega María, con María llega Jesús y Jesús sopla el Espíritu Santo sobre las almas. ¡Oh Virgen santa y Pura, visítanos, para que Contigo venga Jesús y Él nos dé el Espíritu Santo, y así nuestros corazones se verán llenos del Amor de Dios!

Tercer Misterio de Gozo: El Nacimiento de Jesús (Lc 2, 6-11). El Niño Jesús nace milagrosamente en Belén, Casa de Pan, de la misma manera a como un rayo de sol atraviesa un cristal, dejándolo intacto antes, durante y después de haber pasado por él. La Virgen es el Diamante celestial, la Roca de cristal, de la cual surge Cristo, Luz del mundo. ¡Madre de Dios y Madre mía, haz que Jesús nazca en mi corazón, pobre y oscuro como el Portal de Belén, para que viva yo iluminado por la luz de su gracia!

Cuarto Misterio de Gozo: La Presentación de Nuestro Señor en el Templo y la Purificación de María Santísima (Lc 2, 22-25, 34-35). Cumpliendo el precepto de la Ley, que mandaba ofrecer a Dios a todo primogénito, la Virgen lleva al Niño Dios al Templo, para ofrecerlo al Señor. ¡Oh María, haz que yo sea siempre como un niño pequeño, para que me lleves entre tus brazos, me estreches contra tu Inmaculado Corazón y unido a Jesús, me ofrezcas al Padre como sacrificio de alabanza!


Quinto Misterio de Gozo: El Niño Perdido y Hallado en el Templo (Lc 2, 41-47). Luego de subir a Jerusalén para la fiesta de la Pascua, María y José regresan, por separado, a su hogar, pensando cada uno que el Niño está con el otro. Al darse cuenta de que el Niño no viene con ellos, lo buscan por tres días, hasta encontrarlo en el Templo, donde siempre había estado. ¡María Santísima, llévame de tu mano hasta el sagrario, para encontrar allí a tu Hijo amado, Jesús Eucaristía!

domingo, 2 de julio de 2017

Santo Rosario meditado para Niños: Misterios Gloriosos


         1º Misterio de Gloria: la Resurrección del Señor (Mt 28, 26). El ángel les anuncia a las santas mujeres que Jesús no está en el sepulcro, porque ha resucitado. También nosotros debemos anunciar al mundo que el sepulcro está vacío, porque Jesús, con su Cuerpo glorioso y resucitado, está en el sagrario.

         2º Misterio de Gloria: la Ascensión del Señor (Lc 24, 50-52). Jesús resucitado asciende a los cielos, lleno de la luz y de la gloria de Dios, y mientras sube, sus discípulos se postran en tierra para adorarlo. Sin embargo, Jesús no nos deja solos, porque al mismo tiempo que está en los cielos, así también está, con su Cuerpo glorioso y resucitado, en la Eucaristía, y es por eso que nosotros nos postramos delante de Jesús Eucaristía, para adorarlo y darle todo el amor del que somos capaces.

         3º Misterio de Gloria: la Venida del Espíritu Santo (Hch 2, 1-4). Desde el cielo, y junto a su Padre Dios, Jesús sopla el Espíritu Santo sobre la Iglesia, apareciendo como lenguas de fuego y sonando como un viento impetuoso. En cada comunión eucarística, Jesús sopla en nuestros corazones al Espíritu Santo, como suave brisa, para encenderlos en el Fuego del Divino Amor. Jesús nos envía el Fuego del Espíritu Santo en cada comunión, para convertir nuestros corazones, fríos y oscuros como el carbón, brasas incandescentes, que ardan en el Fuego del Amor de Dios.

         4º Misterio de Gloria: la Asunción de María Santísima en cuerpo y alma a los cielos (Cant 3, 6; 8,5. Is. 61, 10). La Virgen y Madre de Dios no murió sino que, al llegar el momento de partir a la Casa del Padre, se durmió santamente y, al despertarse y abrir sus ojos, se despertó en el cielo, con su cuerpo y alma glorificados. Si queremos subir al cielo y ser glorificados como Nuestra Madre, la Virgen, debemos hacer el propósito de vivir en gracia y de preferir morir, antes que ofender a Dios con el pecado.


         5º Misterio de Gloria: la Coronación de María Santísima como Reina y Señora de todo lo creado (Ap 11, 19 - 12, 1). Al llegar al cielo, Jesús le coloca una corona de gloria a su Mamá, la Virgen, quien se mereció esta corona al participar, espiritualmente de la Pasión y de la corona de espinas de Jesús. También nosotros, si deseamos recibir la corona de gloria en los cielos, debemos pedir la gracia de llevar, aquí en la tierra, la corona de espinas de Jesús.

martes, 30 de mayo de 2017

Santo Rosario meditado para Niños: Misterios Gloriosos


         Primer Misterio Glorioso: la Resurrección del Señor (Mc 16, 5-6). Las santas mujeres van al sepulcro, en busca de Jesús muerto, pero el Ángel les anuncia la hermosa noticia: “Jesús de Nazareth ha resucitado, no está aquí”. Llenas de alegría, corren para dar a los demás la noticia de que el sepulcro de Jesús está vacío, porque ha vencido a la muerte. Nosotros debemos acudir al sagrario, para después anunciar al mundo la alegre noticia: ¡Jesús está resucitado y glorioso en la Eucaristía!

         Padre Nuestro, diez Avemarías, Gloria.

         Segundo Misterio Glorioso: Jesús Asciende glorioso a los cielos (Mt 28, 18-19; Lc 24, 50-51). Después de resucitar, Jesús sube al cielo para prepararnos una morada en la Casa del Padre, porque Él nos ama tanto, que quiere que donde esté Él, también estemos nosotros. En la Casa del Padre, inmensa como los cielos eternos, hay habitaciones que tienen nuestro nombre y están listas y preparadas para que las habitemos, luego de esta vida. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, haz que yo ame tanto a Jesús, que desee siempre vivir en gracia, para ir a habitar en la Morada del Padre en la vida eterna!

         Padre Nuestro, diez Avemarías, Gloria.

         Tercer Misterio Glorioso: la venida del Espíritu Santo sobre la Virgen María y los apóstoles (Hch 2, 1.3-4). Desde el cielo, Jesús cumple con su promesa de enviarnos el Amor de Dios y junto a Dios Padre, sopla el Espíritu Santo sobre María Santísima y los Apóstoles, reunidos en oración. El Espíritu Santo, que es Fuego de Amor divino, quiere encender nuestros corazones en el Amor de Dios. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, nuestros corazones, que sin la gracia de Dios son fríos y oscuros como el carbón; haz que se conviertan en brasas incandescentes y luminosas al recibir el Fuego del Amor de Dios, el Espíritu Santo!

         Padre Nuestro, diez Avemarías, Gloria.

         Cuarto Misterio Glorioso: la asunción de María Santísima en cuerpo y alma a los cielos. La Virgen María, por ser la Madre de Dios, no podeía sufrir la corrupción de la muerte y es por eso que la Inmaculada siempre Virgen María, cuando finalizó su vida terrena, se durmió en la tierra y despertó en los cielos, revestida de la luz y de la gloria de Jesús. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, ayúdanos para que, viviendo siempre en gracia en esta vida terrena, logremos alcanzar el premio de la vida eterna, para estar contigo y con Jesús, en el Reino de Dios, para siempre!  

Padrenuestro, diez Avemarías, Gloria.

         Quinto misterio glorioso: la coronación de María Santísima como Reina y Señora de todo lo creado (Ap 12, 1). Cuando llega al cielo, Jesús coloca en la cabeza de su Mamá una corona, más preciosa que el oro, porque está hecha de la luz y de la gloria de Dios. Para merecer esta corona, la Virgen aceptó con amor sufrir junto con su Hijo la Pasión, acompañándolo en todo momento, y sufriendo en su espíritu la coronación de espinas de Jesús. Así la Virgen nos enseña que, si queremos ser coronados de gloria en el cielo, aquí en la tierra debemos llevar la corona de espinas de su Hijo Jesús. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, haz que deseemos siempre ser coronados con la corona de espinas de Jesús, para compartir tu corona de gloria en el cielo!

Padrenuestro, diez Avemarías, Gloria.



miércoles, 26 de abril de 2017

Santo Rosario meditado para Niños: Misterios Gozosos


         Primer Misterio de Gozo: La Anunciación del Ángel a María Virgen. El Arcángel San Gabriel le anuncia a la Virgen que será Madre de Dios. María seguirá siendo Virgen porque el fruto concebido es obra del Espíritu Santo y no del hombre. Con su “Sí” a la voluntad del Padre, la Virgen se convierte en el sagrario viviente que aloja en su seno purísimo el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, ayúdanos para que nuestros corazones, purificados por la gracia, reciban con fe y con amor a Jesús Eucaristía!

         Segundo Misterio de Gozo: La Visitación de María Santísima a su prima Santa Isabel. La Virgen, que ya está encinta, emprende un largo viaje para visitar y asistir a su prima Santa Isabel, también encinta y de edad. Ante la llegada de la Virgen, Juan el Bautista salta de alegría en el seno de Santa Isabel y ella misma se alegra por la visita de María. Lo que sucede es que, cuando llega la Virgen, llega siempre Jesús, que es Alegría infinita. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, que nuestra única alegría sea tu Hijo, Jesús Eucaristía!

         Tercer Misterio de Gozo: El Nacimiento de Nuestro Señor en un humilde portal de Belén. Al no encontrar lugar en las ricas y ruidosas posadas, San José y la Virgen deben dirigirse al Portal de Belén, que es pobre y oscuro, pues es un refugio de animales. Cuando nace Jesús, el Portal se ilumina con la luz de la gloria de Dios, que brota del Cuerpo del Niño Jesús. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, nuestro corazón es pobre y oscuro cuando está sin Dios y su gracia; haz que se ilumine con la luz de Jesús Eucaristía!

         Cuarto Misterio de Gozo: La Presentación de Nuestro Señor en el templo. La Virgen y San José llevan al Niño Jesús al templo, para ofrecerlo al Señor, tal como lo establecía la ley. ¡Virgen María, Nuestra Señora de la Eucaristía, llévanos entre tus brazos y preséntanos ante tu Hijo Jesús en la Eucaristía, nuestro Dios y Señor!


         Quinto Misterio de Gozo: Nuestro Señor, perdido y hallado en el templo, entre los doctores de la Ley. La Virgen y San José regresan a su hogar luego de estar en Jerusalén, pero como regresan por separado, no se dan cuenta de que el Niño Jesús no está con ellos. Luego de buscarlo por tres días, lo encuentran en el Templo, respondiendo a las preguntas de los doctores de la ley, con su sabiduría divina. Muchas veces nos sucede que perdemos de vista a Jesús, sin darnos cuenta de que Él está todos los días con nosotros, hasta el fin del mundo, en el sagrario. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, si en algún momento perdemos de vista a Jesús, tómanos de la mano y condúcenos hacia la morada donde habita Jesús Eucaristía, el sagrario!

sábado, 1 de abril de 2017

Santo Rosario meditado para Niños: Misterios de Dolor


1º. La oración de Jesús en el Huerto de Getsemaní (Lc. 22, 41-44). Huerto por nuestra salvación, pero está solo, porque sus discípulos, llevados por el desamor, duermen. También hoy sucede lo mismo: Jesús está solo en el sagrario, porque muchos niños y jóvenes eligen divertirse, en vez de acompañar a Jesús en la Eucaristía. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, que mi corazón se encienda en el Amor de Jesús Sacramentado, para que nunca lo deje solo y abandonado en el sagrario!

2º. Jesús es flagelado (Jn 18, 38 - 19, 1). Los soldados atan a Jesús a una columna y comienzan a golpearlo cruelmente con látigos y azotes con punta de hierro. Son tantos los azotes, que le arrancan casi toda la piel, haciendo que su Sangre brote a borbotones. Con esa Sangre Preciosísima lavará los pecados de impureza. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, que mi corazón sea siempre puro, como tu Inmaculado Corazón y como el Sagrado Corazón Eucarístico de Jesús!

3º. Jesús es coronado de espinas (Mt 27, 27-29). Jesús es el Rey de cielos y tierra, pero mientras en el cielo los ángeles le cantan cánticos de alabanza y lo adoran, en la tierra, los hombres le tejemos una corona de gruesas, duras y afiladas espinas, que le provocan mucho dolor y le hacen salir mucha sangre. Cada espina, es un pecado mío de pensamiento. Perdóname, Jesús, por herirte con mis malos pensamientos. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, que tengamos siempre pensamientos y sentimientos puros y santos, como los de tu Hijo Jesús!

4º. Jesús con la cruz a cuestas. (Jn 19, 15-18). Jesús lleva la Cruz sobre sus hombros. La Cruz es tan pesada, que lastima los hombros de Jesús, provocándole una llaga muy dolorosa. El peso de la Cruz no se debe al madero, sino a mis pecados: cada pecado mío, sea de pensamiento, de palabra o de obra, aumenta el peso de la Cruz de Jesús, hace más grande la herida de su hombro, y lo caer de rodillas. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, que yo ame a Jesús Eucaristía con el amor de tu Inmaculado Corazón, para que no aumente más el peso y el dolor de la Cruz de Jesús!


5º. Jesús muere en la cruz. (Jn 19, 18; 25-27, 30). Luego de tres horas de estar crucificado, Jesús muere en la Cruz. Era tanto el Amor que nos tenía que, antes de morir, lavó nuestros pecados con su Sangre, nos entregó a su Madre amadísima como Madre nuestra, y se quedó misteriosamente en la Eucaristía. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, “amor con amor se paga”, aumenta entonces mi amor por Jesús Eucaristía, para que recibiéndolo yo en la Comunión Eucarística, pueda retribuirle al menos un poquito del amor por el que Jesús murió por mí en la Cruz!

jueves, 23 de marzo de 2017

Santo Rosario meditado para Niños: Misterios Luminosos


         Primer Misterio Luminoso: El bautismo de Jesús en el Jordán (Mt 3, 13, 16-17). Por la gracia del Bautismo somos hechos hijos adoptivos de Dios, por Él muy amados. Escuchemos lo que nos dice Jesús, que carguemos nuestra cruz de cada día y vayamos detrás de Él; si esto hacemos, ganaremos el cielo. ¡María, Madre mía, ayúdame a llevar mi cruz, para llegar al cielo siguiendo a Jesús!


         Segundo Misterio Luminoso: Las bodas de Caná (Jn 2, 1-5). A pesar de que no quería hacerlo porque “no había llegado su Hora”, a pedido de su Madre, la Virgen, Jesús convierte el agua en vino y así alegra la fiesta de los esposos. Cuando atravesemos algún problema, acudamos a la Virgen y Ella nos conseguirá, de su Hijo Jesús, las gracias que le pedimos.
         Tercer Misterio Luminoso: El anuncio del Reino de Dios y el llamado a la conversión (Mc 1, 15, 21; 2,3-11; Lc 7, 47-48). Para poder entrar en el Reino de los cielos, es necesario que nuestro corazón se convierta, de la oscuridad del mundo a la Luz de Jesús; del pecado a la gracia; del amor a las cosas terrenas, al amor del Sagrado Corazón. ¡Oh María, que despegados del mundo, nuestros corazones, al igual que los girasoles que buscan al sol, sólo busquen y amen al Sol de justicia, Jesús Eucaristía!
         Cuarto Misterio Luminoso: Jesús se Transfigura en el Monte Tabor (Mt 17, 1-3, 5). Antes de la Pasión, Jesús se recubre con la luz de su gloria, para que cuando los discípulos lo vean cubierto con su Sangre Preciosísima en el Monte Calvario, se acuerden que Jesús es Dios. ¡Oh María, que en los momentos más difíciles, recordemos siempre que Jesús en la cruz venció al Demonio, al Pecado y a la Muerte, y nos dio la vida eterna!

         Quinto Misterio Luminoso: La Institución de la Eucaristía (Jn, 13, 1; Mt 26, 26-29). En la Última Cena y antes de subir a la Cruz, Jesús se queda oculto en la Eucaristía con su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad para estar con nosotros “todos los días, hasta el fin del mundo”. ¡Nuestra Señora de la Eucaristía, que nuestro único amor en la tierra sea tu Hijo Jesús, Presente en el Santísimo Sacramento del altar!

jueves, 15 de diciembre de 2016

Santo Rosario meditado para Niños: Misterios Gozosos


         1er Misterio: La Anunciación del Ángel a la Virgen.
         El Ángel le anuncia a la Virgen que será la Madre de Dios y la Virgen lo recibe en su seno virginal. Nuestra Señora de la Eucaristía, haz que yo pueda abrir mi corazón, para que repose en él tu Hijo, Jesús Eucaristía.
         2do Misterio: La Visitación de la Virgen a Santa Isabel.
         La Virgen visita a Santa Isabel y tanto ella como Juan el Bautista, se alegran por la Presencia de Jesús en el seno virgen de María. Nuestra Señora de la Eucaristía, que en esta Navidad toda mi alegría sea Jesús Eucaristía.
         3er Misterio: El Nacimiento de Jesús en un Portal de Belén.
         La Virgen da a luz milagrosamente a Jesús, en el oscuro y pobre Portal de Belén. Nuestra Señora de la Eucaristía, que en mi corazón, pobre y oscuro, nazca el Niño Dios, para que ilumine mis tinieblas con la luz de su divina gloria.
         4to Misterio: La Presentación del Señor.
         La Virgen lleva al Niño Dios al templo y el anciano Simeón, tomándolo entre sus brazos, se alegra al contemplar, en el Hijo de María, a Dios Niño. Nuestra Señora de la Eucaristía, haz que siempre tengamos corazón de niño, aunque seamos grandes, para que allí descanse tranquilo el Niño Dios.
         5to Misterio: El Niño perdido y hallado en el templo.

         Mientras José y María regresan a su hogar, Jesús, de doce años, se queda en el templo con los doctores de la Ley. ¡Oh Virgen Santa y Pura, Santa María, Madre de Dios! Que en esta Navidad seamos capaces de encontrar a tu Hijo Jesús en el templo, en el sagrario, en la Eucaristía.

jueves, 10 de noviembre de 2016

Santo Rosario meditado para Niños: Misterios Luminosos


         Primer Misterio: El Bautismo de Jesús. Juan el Bautista derrama agua sobre la cabeza de Jesús en el Jordán, mientras aparece Dios Espíritu Santo en forma de paloma y se escucha a Dios Padre que dice: “Éste es mi hijo muy amado, escúchenlo”. Virgen María, Madre de Dios, danos tus oídos, para escuchar a Jesús como lo escuchas tú. Amén.
         Segundo Misterio: Las bodas de Caná. A pedido de la Virgen, Jesús realiza un milagro: convierte el agua de las tinajas en vino exquisito. Nuestra Señora de la Eucaristía, haz que nuestros corazones, vacíos como las tinajas, se llenen con el agua de la gracia primero y con la Sangre del Cordero después. Amén.
         Tercer Misterio: La predicación del Reino y el llamado a la conversión. Jesús anuncia que el Reino de Dios está cerca y que para entrar en él, hay que convertir el corazón. Madre de Dios, que nuestros corazones, apegados a la tierra como un girasol en la noche, se vuelvan hacia el Sol de justicia, tu Hijo Jesús, como hace un girasol por la mañana, cuando sale el sol.
         Cuarto Misterio: La Transfiguración en el Monte Tabor. Jesús resplandece con una luz más brillante que miles de soles juntos: es la luz que posee por ser Dios y que ocultar para poder padecer la Pasión por nuestro amor. Madre mía, María Santísima, haz que yo cargue mi cruz de todos los días, para morir al hombre viejo en el Calvario para así resplandecer luego de gloria, para siempre, con la luz de Jesús, en la vida eterna.

         Quinto Misterio: La Institución de la Eucaristía. En la Última Cena, y antes de partir al Padre por el sacrificio de la cruz, Jesús instituye la Eucaristía, para cumplir su promesa de quedarse con nosotros “todos los días, hasta el fin del mundo”. Nuestra Señora de la Eucaristía, haz que yo ame cada vez más a Jesús Eucaristía, que para darme el Amor de su Corazón se queda en el sagrario.

miércoles, 5 de octubre de 2016

Santo Rosario meditado para Niños: Misterios de Luz


         Primer Misterio: El Bautismo de Jesús: Mientras Juan bautiza a Jesús, el Espíritu Santo desciende sobre su cabeza y se escucha la voz de Dios Padre: “Éste es mi Hijo muy querido”. Gracias a Jesús, cuando fuimos bautizados, Dios nos envió el Espíritu Santo y nos adoptó como “hijos suyos muy queridos”. ¡Oh Jesús, Hijo de Dios, haz que yo me comporte como hijo adoptivo de Dios!
         Segundo Misterio: Las Bodas de Caná: Por intercesión de la Virgen, Jesús hace un milagro: convierte el agua en vino, como anticipo de la conversión del vino en su Sangre, en la Santa Misa. ¡María, Madre de Dios, intercede para que mi corazón sea como las tinajas de Caná, para que se llenen con el Vino de la Nueva Alianza, la Sangre de Jesús!
         Tercer Misterio: La predicación del Reino y el llamado a la conversión: Jesús anuncia la llegada del Reino de Dios, pero para poder entrar en él, debemos separar nuestro corazón de las cosas de la tierra, y elevarlo al cielo. ¡Oh María, Nuestra Señora de la Eucaristía, haz que nuestros corazones contemplen y amen a tu Hijo, Jesús Sacramentado!
         Cuarto Misterio: La Transfiguración en el Monte Tabor: Jesús deja traslucir su gloria, que resplandece más que mil soles juntos, y así como está en el Tabor, así resplandece en la Eucaristía. ¡Oh Jesús, Sol de mi alma, ilumíname con los rayos de tu gracia, para que ya no viva más en la oscuridad del pecado!

         Quinto Misterio: La institución de la Eucaristía: En la Última Cena, Jesús instituye la Eucaristía, quedándose entre nosotros bajo apariencia de pan, para darnos el Amor de su Sagrado Corazón y acompañarnos “todos los días, hasta el fin del mundo”. ¡Oh Jesús, haz que desee tanto tu compañía, que no pueda vivir ni un solo día sin la Eucaristía!

jueves, 1 de septiembre de 2016

El Santo Rosario meditado para Niños: Misterios Dolorosos


         1er Misterio de dolor: la oración de Jesús en el Huerto de los Olivos. Jesús ve los pecados que cometemos y eso le causa tanta angustia, que suda Sangre. Son nuestros pecados del corazón los que hacen que Jesús sienta que está a punto de morir de pena. ¡María, Madre mía,  dame un corazón nuevo, sin rencores y lleno de amor, para que ya no le cause más dolor a Jesús!
         2º Misterio de dolor: la flagelación de Nuestro Señor. Según Santa Brígida, los soldados romanos dieron a Jesús más de cinco mil latigazos, que desprendieron su piel, haciendo caer su Sangre Preciosísima, como cuando un torrente de aguas cristalinas cae por la ladera de la montaña. Son los pecados contra la pureza. ¡María, Madre de Dios y Madre mía, dame pureza de cuerpo y alma y pídele a Jesús que por Sangre lave los pecados impuros de todos los hombres!
         3er Misterio de dolor: la coronación de espinas de Nuestro Señor. Colocan a Jesús una gran corona de espinas, filosas, gruesas, duras, que traspasan su cuero cabelludo y le hacen salir mucha Sangre. Son por mis pecados de pensamiento. ¡María, Madre mía, dile a Jesús que me dé la gracia de tener siempre pensamientos santos y puros, como Él los tiene en la coronación de espinas!
         4to Misterio de dolor: Nuestro Señor con la Cruz a cuestas, marcha camino del Calvario. La Cruz de madera es muy pesada, porque está cargada con nuestros pecados, los pecados de toda clase, que serán lavados por la Sangre de Jesús. ¡María, Madre mía, haz que yo nunca rechace la cruz de Jesús, el único camino que lleva al cielo!

         5º Misterio de dolor: Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Luego de tres horas de dolorosa agonía, Jesús muere dando un fuerte grito: “¡Padre, en tus manos encomiendo mi Espíritu!”. ¡María, Madre mía, haz que la Sangre Preciosísima de Jesús caiga sobre nuestros corazones, para que así queden purificados de todo pecado y santificados por su gracia celestial!

miércoles, 10 de agosto de 2016

Santo Rosario meditado para Niños

Santo Rosario Meditado para Niños

Misterios Gozosos



         Primer Misterio de Gozo: La Anunciación del Ángel a la Santísima Virgen y la Encarnación del Hijo de Dios (Lc 1, 26-38). El Ángel anuncia a la Virgen que será la Mamá de Dios Hijo y la Virgen lo recibe en su Inmaculado Corazón, lleno del Amor y de la Gracia de Dios. ¡Virgen María, haz que recibamos a Jesús en la Eucaristía con la gracia y el amor de tu Corazón!


         Segundo Misterio de Gozo: La Visitación de María Santísima a su prima Santa Isabel (Lc 1, 39-45). La Virgen, que está embarazada de Jesús por obra del Espíritu Santo, acude a ayudar a su prima Isabel, a pesar de que Ella misma necesita ayuda. Junto con María, llega Jesús, que llena de alegría a Juan Bautista y a Isabel. ¡María Santísima, haz que también nosotros seamos capaces de ayudar a los demás, para que todos se alegren al ver el amor de Jesús en nuestras obras!


         Tercer Misterio de Gozo: Nuestro Señor nace en un humilde Portal de Belén (Mt 1, 18-25). San José, con la Virgen a punto de dar a luz al Niño Jesús, solo encuentra un humilde y oscuro portal, refugio del asno y el buey. Allí nace el Niño Dios, iluminando con su luz del cielo al oscuro Portal y alegrándolo con su Presencia. ¡María, Madre de Dios, ven a nuestros corazones, oscuros y pobres como el Portal de Belén, para que el Niño Dios, naciendo en ellos, los ilumine con la luz de su gracia y los llene con el Amor de Dios, el Espíritu Santo!


         Cuarto Misterio de Gozo: La Presentación de Nuestro Señor en el templo y la Purificación de María Santísima (Lc 2, 21-40). La Virgen lleva al Niño recién nacido al templo y los ancianos Simeón y Ana, iluminados por el Espíritu Santo, reconocen en ese Niño al Hijo de Dios. ¡Virgen María, que iluminados por el Espíritu Santo, nosotros reconozcamos y amemos a tu Hijo Jesús en la Eucaristía!



         Quinto Misterio de Gozo: Nuestro Señor perdido y hallado en el templo (Lc 2, 41-52). Después de estar tres días perdido, María y José encuentran a Jesús en el templo. ¡Virgen María, llévanos de la mano, para que nosotros, con nuestros padres, hermanos y amigos, encontremos a tu Hijo Jesús en el templo, en el sagrario, en la Eucaristía!