Cristo Eucaristía, Luz de la niñez y de la juventud

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domingo, 20 de noviembre de 2016

Solemnidad de Cristo Rey para Niños



(Ciclo C – 2016)

         En este Domingo –el último del año litúrgico- la Iglesia está de fiesta porque festejamos a Jesús, que es nuestro Rey. ¿Dónde está Jesús, que es nuestro Rey? ¿Es igual a los reyes de la tierra, que tienen un castillo, un palacio, y un trono de terciopelo y oro? Jesús es Rey, pero es distinto a los reyes de la tierra: los reyes de la tierra reinan en sus castillos, sentados en tronos de madera preciosa; tienen un cetro de ébano, señal de su poder; llevan coronas de oro, de piedras preciosas, de rubíes y plata;  se visten con túnicas de seda y capas bordadas en oro, y tratan a todos como sirvientes y súbditos.
         Nuestro Rey, Jesús, es distinto a los reyes de la tierra: su trono real es la Santa Cruz; su corona, no es de oro, plata o rubíes, sino que está formada por gruesas, duras y filosas espinas, que le provocan mucho dolor y le hace salir mucha sangre de su Preciosa Cabeza; su cetro no es de ébano, sino que son los clavos de hierro, con los que está clavado en la cruz; en vez de vestidos y capas de seda y bordados en oro, Nuestro Rey, que reina desde la Cruz, está vestido con un manto púrpura, que es la Sangre rojo brillante que sale de sus heridas y le cubre todo el Cuerpo. A los reyes de la tierra, los súbditos lo saludan haciendo una inclinación y reverencia, demostrándoles así su respeto y amor; nosotros, nos postramos ante Jesús, que reina en la Cruz y que reina también en la Eucaristía, y le ofrecemos el homenaje de nuestros corazones, el dolor de nuestros pecados y el escaso amor que tenemos, dejando nuestros corazones a los pies de la Cruz.

         Jesús es Nuestro Rey, pero no es un rey como los de la tierra: reina en el madero de la Cruz y también reina en la Eucaristía. A Él, Nuestro Rey, Cristo Jesús, le decimos: “Te adoramos, oh Cristo, y te bendecimos, que por tu Santa Cruz redimiste al mundo”.